{"id":9786,"date":"2026-06-28T04:42:55","date_gmt":"2026-06-28T08:42:55","guid":{"rendered":"https:\/\/anotherwell.org\/2026\/06\/28\/que-le-ha-costado\/"},"modified":"2026-06-28T04:42:55","modified_gmt":"2026-06-28T08:42:55","slug":"que-le-ha-costado","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/anotherwell.org\/es\/2026\/06\/28\/que-le-ha-costado\/","title":{"rendered":"\u00bfQu\u00e9 le ha costado?"},"content":{"rendered":"<p><em><span>De los jud\u00edos cinco veces he recibido cuarenta azotes menos uno. Tres veces he sido azotado con varas; una vez apedreado; tres veces he padecido naufragio; una noche y un d\u00eda he estado como n\u00e1ufrago en alta mar. \u2014 2 Corintios 11:24-25  <\/span><\/em><\/p>\n<p><span>Hace poco estaba leyendo la historia de un cristiano que arriesgaba su vida para servir a Dios en China. Servicios de iglesia clandestina celebrados en secreto. La amenaza constante de arresto. La posibilidad muy real de perderlo todo: libertad, seguridad, incluso la vida misma, por reunirse para adorar a un Dios que muchos de nosotros damos completamente por sentado. Estos creyentes estaban dispuestos a sacrificarlo todo por algo por lo que la mayor\u00eda de nosotros nunca ha tenido que luchar.    <\/span><\/p>\n<p><span>La mayor\u00eda de las personas que lean esto hoy ni siquiera sabr\u00edan c\u00f3mo concebir el sufrimiento por la causa de Cristo de la manera que Pablo lo describe. La lista de Pablo en 2 Corintios 11 es casi dif\u00edcil de leer. Azotado con varas. Apedreado. N\u00e1ufrago tres veces. Una noche y un d\u00eda a la deriva en mar abierto. Y esto es solo parte de un cat\u00e1logo m\u00e1s extenso de sufrimientos que relata a rega\u00f1adientes porque los falsos maestros en Corinto se jactaban de sus credenciales y Pablo se sinti\u00f3 obligado a comparar las suyas propias. Su curr\u00edculum no se construy\u00f3 sobre logros o reconocimientos. Se construy\u00f3 sobre lo que seguir a Cristo le hab\u00eda costado.        <\/span><\/p>\n<p><span>No estaba exagerando para causar efecto. Simplemente estaba siendo honesto. La mayor\u00eda de nosotros en el mundo moderno, particularmente en lugares donde el cristianismo no solo es tolerado sino culturalmente c\u00f3modo, nunca enfrentaremos nada cercano a lo que Pablo describe o a lo que los creyentes en naciones restringidas enfrentan incluso hoy. Eso no es algo por lo que debamos sentirnos culpables. Es algo sobre lo que vale la pena ser honestos.    <\/span><\/p>\n<p><span>Porque la honestidad conduce a una pregunta inc\u00f3moda pero necesaria. \u00bfQu\u00e9 le ha costado realmente seguir a Cristo? <\/span><\/p>\n<p><span>No en t\u00e9rminos te\u00f3ricos. No en el lenguaje abstracto de llevar una cruz que usamos c\u00f3modamente desde un lugar donde nunca se ha requerido realmente ninguna cruz. En t\u00e9rminos reales y espec\u00edficos, \u00bfqu\u00e9 le ha costado seguir a Jes\u00fas?  <\/span><\/p>\n<p><span>Para muchos de nosotros, la respuesta honesta podr\u00eda ser muy poco. No se nos ha pedido que renunciemos a mucho porque rara vez hemos entrado en los lugares donde seguir a Cristo requiere un sacrificio genuino. Asistimos a la iglesia cuando es conveniente. Damos cuando no afecta significativamente nuestro estilo de vida. Hablamos de nuestra fe cuando es socialmente aceptable hacerlo y guardamos silencio cuando no lo es.    <\/span><\/p>\n<p><span>Eso no es una condena. Es una invitaci\u00f3n a examinarnos honestamente. Los creyentes en China que se re\u00fanen en secreto no est\u00e1n sufriendo porque buscaron el sufrimiento. Est\u00e1n sufriendo porque su fe realmente les est\u00e1 costando algo en un contexto donde seguir a Cristo no es seguro ni conveniente. Su disposici\u00f3n a pagar ese precio es un espejo que nos muestra algo sobre la comodidad en la que muchos de nosotros nos hemos acomodado sin siquiera darnos cuenta.    <\/span><\/p>\n<p><span>La fe que nunca nos ha costado nada probablemente nunca ha sido probada. Y la fe que nunca ha sido probada puede ser dif\u00edcil de distinguir de la simple comodidad cultural vestida con lenguaje espiritual. <\/span><\/p>\n<p><span>Esto no es un llamado a fabricar sufrimiento o buscar dificultades por s\u00ed mismas. Es un llamado a examinar si hemos permitido que nuestra fe permanezca tan c\u00f3moda que nunca ha requerido nada real de nosotros. Pablo no eligi\u00f3 su sufrimiento. Vino como resultado directo de su negativa a comprometer el evangelio que le hab\u00eda sido confiado.   <\/span><\/p>\n<p><span>\u00bfQu\u00e9 le costar\u00eda hoy defender plenamente a Cristo en los lugares donde realmente importa? En la conversaci\u00f3n que ha estado evitando. En el compromiso que ha estado haciendo en silencio. En la comodidad que ha priorizado sobre la convicci\u00f3n.   <\/span><\/p>\n<p><span>El sufrimiento de Pablo era la prueba de su autenticidad. \u00bfQu\u00e9 prueba su vida sobre la suya? La fe que no cuesta nada rara vez produce algo. \u00bfQu\u00e9 le est\u00e1 costando realmente su fe?   <\/span><\/p>\n<div>\n<hr>\n<\/div>\n<p>A veces el aliento m\u00e1s significativo proviene de escuchar c\u00f3mo Dios est\u00e1 encontr\u00e1ndose con las personas en momentos ordinarios.<\/p>\n<p><span>Si desea <\/span><a href=\"https:\/\/anotherwell.org\/es\/comparta-su-historia\/\">compartir su historia<\/a><span> o <\/span><a href=\"https:\/\/anotherwell.org\/es\/peticiones-de-oracion\/\">pedir oraci\u00f3n<\/a><span>, nos encantar\u00eda saber de usted en anotherwell.org.<\/span><\/p>\n<div>\n<hr>\n<\/div>\n<p>Estos devocionales est\u00e1n escritos para animarte, desafiarte y apoyarte en tu camino con Dios. Si son significativos para ti, puedes Suscribirte y recibirlos por correo electr\u00f3nico. <\/p>\n<p class=\"button-wrapper\" data-attrs=\"{\"url\":\"https:\/\/anotherwell.org\/subscribe\/\",\"text\":\"Subscribe\",\"action\":null,\"class\":\"button-wrapper\"}\" data-component-name=\"ButtonCreateButton\"><a class=\"button primary button-wrapper\" href=\"https:\/\/anotherwell.org\/es\/suscribirse-a-another-well-ministries\/\"><span>Suscribirse<\/span><\/a><\/p>\n<div>\n<hr>\n<\/div>\n<h4><strong>Acerca de Another Well Ministries<\/strong><\/h4>\n<p>Another Well Ministries existe para ayudar a la gente a ir m\u00e1s despacio, escuchar profundamente y encontrar a Dios en los lugares ordinarios de la vida. Mediante devocionales, reflexiones y recursos espirituales, intentamos crear un espacio para que la fe se forme con honestidad, gracia y esperanza. <\/p>\n<p><span>Para conocer m\u00e1s sobre el coraz\u00f3n del ministerio o explorar recursos adicionales, visite <\/span><a href=\"https:\/\/anotherwell.org\/es\/\">anotherwell.org<\/a><span>.<\/span><\/p>\n<p class=\"button-wrapper\" data-attrs=\"{\"url\":\"https:\/\/digginganotherwell.substack.com\/p\/the-altar-of-community?utm_source=substack&#038;utm_medium=email&#038;utm_content=share&#038;action=share&#038;token=eyJ1c2VyX2lkIjoyOTE5NjQzMjcsInBvc3RfaWQiOjE5OTc3NTMxMiwiaWF0IjoxNzgxOTgzNTI4LCJleHAiOjE3ODQ1NzU1MjgsImlzcyI6InB1Yi0zNDI4MDYxIiwic3ViIjoicG9zdC1yZWFjdGlvbiJ9._OEPoqKYkN_cFxdox8wVuDPB4qnXntiD1TB6mlblXb0\",\"text\":\"Share\",\"action\":null,\"class\":\"button-wrapper\"}\" data-component-name=\"ButtonCreateButton\"><a class=\"button primary button-wrapper\" href=\"https:\/\/digginganotherwell.substack.com\/p\/the-altar-of-community?utm_source=substack&#038;utm_medium=email&#038;utm_content=share&#038;action=share&#038;token=eyJ1c2VyX2lkIjoyOTE5NjQzMjcsInBvc3RfaWQiOjE5OTc3NTMxMiwiaWF0IjoxNzgxOTgzNTI4LCJleHAiOjE3ODQ1NzU1MjgsImlzcyI6InB1Yi0zNDI4MDYxIiwic3ViIjoicG9zdC1yZWFjdGlvbiJ9._OEPoqKYkN_cFxdox8wVuDPB4qnXntiD1TB6mlblXb0\" rel=\"noopener\"><span>Compartir<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>De los jud\u00edos cinco veces he recibido cuarenta azotes menos uno. Tres veces he sido azotado con varas; una vez [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":9,"featured_media":9787,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"site-sidebar-layout":"default","site-content-layout":"","ast-site-content-layout":"default","site-content-style":"default","site-sidebar-style":"default","ast-global-header-display":"","ast-banner-title-visibility":"","ast-main-header-display":"","ast-hfb-above-header-display":"","ast-hfb-below-header-display":"","ast-hfb-mobile-header-display":"","site-post-title":"","ast-breadcrumbs-content":"","ast-featured-img":"","footer-sml-layout":"","ast-disable-related-posts":"","theme-transparent-header-meta":"","adv-header-id-meta":"","stick-header-meta":"","header-above-stick-meta":"","header-main-stick-meta":"","header-below-stick-meta":"","astra-migrate-meta-layouts":"default","ast-page-background-enabled":"default","ast-page-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"ast-content-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-4)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"var(--ast-global-color-4)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"var(--ast-global-color-4)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"footnotes":""},"categories":[2114],"tags":[],"class_list":["post-9786","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-devocionales"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/anotherwell.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9786","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/anotherwell.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/anotherwell.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/anotherwell.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/9"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/anotherwell.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=9786"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/anotherwell.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9786\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/anotherwell.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/9787"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/anotherwell.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=9786"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/anotherwell.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=9786"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/anotherwell.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=9786"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}