{"id":9710,"date":"2026-05-29T04:42:51","date_gmt":"2026-05-29T08:42:51","guid":{"rendered":"https:\/\/anotherwell.org\/2026\/05\/29\/comprados-por-precio\/"},"modified":"2026-05-29T04:42:51","modified_gmt":"2026-05-29T08:42:51","slug":"comprados-por-precio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/anotherwell.org\/es\/2026\/05\/29\/comprados-por-precio\/","title":{"rendered":"Comprados por precio"},"content":{"rendered":"<p><em>Porque hab\u00e9is sido comprados por precio; glorificad, pues, a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro esp\u00edritu, los cuales son de Dios. \u2014 1 Corintios 6:20 <\/em><\/p>\n<p>Nunca olvidar\u00e9 cuando compr\u00e9 mi primer coche. Estaba pag\u00e1ndolo a plazos, lo cual cambi\u00f3 por completo la forma en que lo trataba. Ese coche se lavaba con regularidad. Se enceraba con regularidad. Cada vez que lo aparcaba, escaneaba el aparcamiento en busca de cualquiera que pudiera acercarse demasiado. Cada puerta que se abr\u00eda cerca me pon\u00eda nervioso. No quer\u00eda ni un ara\u00f1azo, ni una abolladura, ni nada que no fuera su estado perfecto. El hecho de que me hubiera costado algo, y de que me siguiera costando algo cada mes, hizo que lo tratara de una manera en la que nunca habr\u00eda tratado algo que hubiera llegado gratis.       <\/p>\n<p>El precio cambi\u00f3 por completo la forma en que lo valoraba.<\/p>\n<p>Pablo hace una declaraci\u00f3n en 1 Corintios 6 que lleva esa misma l\u00f3gica a algo mucho m\u00e1s significativo. Hab\u00e9is sido comprados por precio. <\/p>\n<p>No prestados. No arrendados. No dados en per\u00edodo de prueba para ver c\u00f3mo van las cosas. Comprados. Adquiridos a un coste que se sald\u00f3 de una vez y por completo en la cruz. El precio pagado por su vida no fue dinero ni esfuerzo ni desempe\u00f1o religioso. Fue la vida del Hijo de Dios. No hay precio m\u00e1s alto que pudiera haberse pagado. Y no hay nada en existencia que valiera m\u00e1s para Aquel que lo pag\u00f3.        <\/p>\n<p>Eso cambia por completo la forma en que debemos entender nuestras propias vidas.<\/p>\n<p>Vivimos en una cultura que nos anima a encontrar nuestro propio prop\u00f3sito, seguir nuestro propio camino y vivir para aquello que nos haga sentir m\u00e1s realizados. Y aunque el prop\u00f3sito y la realizaci\u00f3n no son deseos equivocados, una vida construida enteramente en torno a nuestras propias preferencias y ambiciones pasa por alto algo fundamental. Si hemos sido comprados por precio, entonces nuestras vidas no son en \u00faltima instancia nuestras para hacer con ellas lo que nos plazca. Pertenecen a Aquel que las compr\u00f3.   <\/p>\n<p>La instrucci\u00f3n de Pablo que sigue no es una carga, es una aclaraci\u00f3n. Glorificad a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro esp\u00edritu, los cuales son de Dios. Esto es lo que significa vivir como alguien que comprende lo que se pag\u00f3 por \u00e9l. No una vida de obligaci\u00f3n religiosa o deber sin gozo, sino una vida de prop\u00f3sito intencional. Cada decisi\u00f3n, cada relaci\u00f3n, cada uso del tiempo, la energ\u00eda y la capacidad orientados hacia Aquel a quien pertenece la vida.    <\/p>\n<p>Eso es lo que vivir con prop\u00f3sito significa realmente para el creyente.<\/p>\n<p>No se trata de tener un plan quinquenal o encontrar la carrera adecuada o maximizar el potencial de la manera en que el mundo lo mide. Se trata de despertar cada d\u00eda con la conciencia de que su vida fue comprada a un coste extraordinario y es, por tanto, extraordinariamente significativa. Usted no est\u00e1 aqu\u00ed por accidente. No est\u00e1 a la deriva a trav\u00e9s de una serie aleatoria de acontecimientos. Usted es una vida que fue comprada, redimida y colocada aqu\u00ed con intenci\u00f3n.    <\/p>\n<p>Cuid\u00e9 de aquel primer coche porque cada pago me recordaba su coste. Cu\u00e1nto m\u00e1s deber\u00edamos administrar las vidas que se nos han dado cuando recordamos el precio que se pag\u00f3, no en plazos mensuales, sino por completo, en una cruz, de una vez por todas. <\/p>\n<p>Usted fue comprado por precio. Viva como tal. Su vida tiene prop\u00f3sito porque tiene un precio. Y lo que se pag\u00f3 por usted fue todo.   <\/p>\n<div>\n<hr>\n<\/div>\n<p>A veces el aliento m\u00e1s significativo proviene de escuchar c\u00f3mo Dios est\u00e1 encontr\u00e1ndose con las personas en momentos ordinarios.<\/p>\n<p>Si desea <a href=\"https:\/\/anotherwell.org\/es\/comparta-su-historia\/\">compartir su historia<\/a> o <a href=\"https:\/\/anotherwell.org\/es\/peticiones-de-oracion\/\">pedir oraci\u00f3n<\/a>, nos encantar\u00eda saber de usted en anotherwell.org.<\/p>\n<div>\n<hr>\n<\/div>\n<p>Estos devocionales est\u00e1n escritos para animarte, desafiarte y apoyarte en tu camino con Dios. Si son significativos para ti, puedes Suscribirte y recibirlos por correo electr\u00f3nico. <\/p>\n<p class=\"button-wrapper\" data-attrs=\"{\"url\":\"https:\/\/anotherwell.org\/subscribe\/\",\"text\":\"Subscribe\",\"action\":null,\"class\":\"button-wrapper\"}\" data-component-name=\"ButtonCreateButton\"><a class=\"button primary button-wrapper\" href=\"https:\/\/anotherwell.org\/es\/suscribirse-a-another-well-ministries\/\"><span>Suscribirse<\/span><\/a><\/p>\n<div>\n<hr>\n<\/div>\n<h4><strong>Acerca de Another Well Ministries<\/strong><\/h4>\n<p>Another Well Ministries existe para ayudar a la gente a ir m\u00e1s despacio, escuchar profundamente y encontrar a Dios en los lugares ordinarios de la vida. Mediante devocionales, reflexiones y recursos espirituales, intentamos crear un espacio para que la fe se forme con honestidad, gracia y esperanza. <\/p>\n<p>Para saber m\u00e1s sobre el coraz\u00f3n del Ministerio o explorar recursos adicionales, visita <a href=\"https:\/\/anotherwell.org\/es\/\">anotherwell.org<\/a>.<\/p>\n<p class=\"button-wrapper\" data-attrs=\"{\"url\":\"https:\/\/digginganotherwell.substack.com\/p\/that-someone-is-you?utm_source=substack&#038;utm_medium=email&#038;utm_content=share&#038;action=share&#038;token=eyJ1c2VyX2lkIjoyOTE5NjQzMjcsInBvc3RfaWQiOjE5NjMzMzQ5MywiaWF0IjoxNzc4OTU0MDcxLCJleHAiOjE3ODE1NDYwNzEsImlzcyI6InB1Yi0zNDI4MDYxIiwic3ViIjoicG9zdC1yZWFjdGlvbiJ9.4V1Ft2ZMbH5e5WEhbdb0nYrzmldW7LpK7QzDW9Ej4hA\",\"text\":\"Share\",\"action\":null,\"class\":\"button-wrapper\"}\" data-component-name=\"ButtonCreateButton\"><a class=\"button primary button-wrapper\" href=\"https:\/\/digginganotherwell.substack.com\/p\/that-someone-is-you?utm_source=substack&#038;utm_medium=email&#038;utm_content=share&#038;action=share&#038;token=eyJ1c2VyX2lkIjoyOTE5NjQzMjcsInBvc3RfaWQiOjE5NjMzMzQ5MywiaWF0IjoxNzc4OTU0MDcxLCJleHAiOjE3ODE1NDYwNzEsImlzcyI6InB1Yi0zNDI4MDYxIiwic3ViIjoicG9zdC1yZWFjdGlvbiJ9.4V1Ft2ZMbH5e5WEhbdb0nYrzmldW7LpK7QzDW9Ej4hA\" rel=\"noopener\"><span>Compartir<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Porque hab\u00e9is sido comprados por precio; glorificad, pues, a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro esp\u00edritu, los cuales son [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":9,"featured_media":9711,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"site-sidebar-layout":"default","site-content-layout":"","ast-site-content-layout":"default","site-content-style":"default","site-sidebar-style":"default","ast-global-header-display":"","ast-banner-title-visibility":"","ast-main-header-display":"","ast-hfb-above-header-display":"","ast-hfb-below-header-display":"","ast-hfb-mobile-header-display":"","site-post-title":"","ast-breadcrumbs-content":"","ast-featured-img":"","footer-sml-layout":"","ast-disable-related-posts":"","theme-transparent-header-meta":"","adv-header-id-meta":"","stick-header-meta":"","header-above-stick-meta":"","header-main-stick-meta":"","header-below-stick-meta":"","astra-migrate-meta-layouts":"default","ast-page-background-enabled":"default","ast-page-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"ast-content-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-4)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"var(--ast-global-color-4)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"var(--ast-global-color-4)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"footnotes":""},"categories":[2114],"tags":[],"class_list":["post-9710","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-devocionales"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/anotherwell.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9710","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/anotherwell.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/anotherwell.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/anotherwell.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/9"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/anotherwell.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=9710"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/anotherwell.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9710\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/anotherwell.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/9711"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/anotherwell.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=9710"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/anotherwell.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=9710"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/anotherwell.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=9710"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}