{"id":9604,"date":"2026-04-23T04:42:59","date_gmt":"2026-04-23T08:42:59","guid":{"rendered":"https:\/\/anotherwell.org\/2026\/04\/23\/aun-su-plan\/"},"modified":"2026-04-23T04:42:59","modified_gmt":"2026-04-23T08:42:59","slug":"aun-su-plan","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/anotherwell.org\/es\/2026\/04\/23\/aun-su-plan\/","title":{"rendered":"A\u00fan Su Plan"},"content":{"rendered":"<p>Porque yo conozco los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Yahveh, pensamientos de paz y no de mal, para daros un fin esperado. &#8211; Jerem\u00edas 29:11 <\/p>\n<p>Hace a\u00f1os, mientras trabajaba como param\u00e9dico, respond\u00ed a una llamada y conoc\u00ed a un hombre sin hogar.<\/p>\n<p>Su estado no era urgente, pero hab\u00eda que evaluarlo en el hospital. Mientras \u00edbamos hacia all\u00ed, empez\u00f3 a hablar. Me habl\u00f3 de su vida: un buen trabajo, una familia maravillosa, una vida que en la mayor\u00eda de los casos se habr\u00eda considerado exitosa. Hab\u00eda construido algo real. Y luego, pedazo a pedazo, se hab\u00eda desmoronado. Hab\u00eda acabado en un lugar que nunca habr\u00eda imaginado para s\u00ed mismo.     <\/p>\n<p>Nunca he olvidado aquella conversaci\u00f3n. No porque su historia fuera ins\u00f3lita, sino por la tranquila incredulidad que a\u00fan se percib\u00eda en su voz. No estaba donde pensaba que estar\u00eda. Ni de lejos.   <\/p>\n<p>La mayor\u00eda de nosotros conocemos esa sensaci\u00f3n, aunque nuestras circunstancias parezcan diferentes.<\/p>\n<p>Jerem\u00edas 29:11 es uno de los vers\u00edculos m\u00e1s reconocidos de toda la Escritura. Aparece en tarjetas de graduaci\u00f3n, tazas de caf\u00e9 y murales de salones de todo el mundo. Y la verdad que contiene es genuina. Pero lo que casi nunca se menciona es el contexto en el que fue escrito, y ese contexto lo cambia todo.   <\/p>\n<p>Estas palabras fueron escritas al pueblo de Israel mientras se encontraba en el cautiverio babil\u00f3nico. Hab\u00edan sido arrancados de sus hogares y llevados a una tierra extranjera contra su voluntad. Viv\u00edan en un lugar que nunca eligieron, bajo unas circunstancias que nunca quisieron, en una temporada que durar\u00eda mucho m\u00e1s de lo que nadie esperaba. La instrucci\u00f3n que Dios les dio fue que no contuvieran la respiraci\u00f3n y esperaran un rescate inmediato. Les dijo que construyeran casas. Que plantaran huertos. Que formaran familias. Que se establecieran. Porque iban a estar all\u00ed setenta a\u00f1os.        <\/p>\n<p>Y es a esas personas, en ese lugar, a las que Dios dice: \u00abConozco los pensamientos que tengo hacia ti. Pensamientos de paz. No de mal. Daros un final esperado.   <\/p>\n<p>No habla a personas cuyas vidas se desarrollan exactamente seg\u00fan lo planeado. Habla a personas cuyas vidas no se parecen en nada a lo que hab\u00edan imaginado. Y les est\u00e1 diciendo que Sus intenciones hacia ellos no han cambiado simplemente porque sus circunstancias lo hayan hecho.  <\/p>\n<p>Esa es la parte que omite la taza de caf\u00e9.<\/p>\n<p>El buen plan de Dios no siempre llega en un envoltorio c\u00f3modo. A veces se despliega en una estaci\u00f3n que nunca pedimos. En un lugar en el que nunca quisimos estar. En circunstancias que parecen m\u00e1s un cautiverio que una bendici\u00f3n. Y, sin embargo, Sus pensamientos hacia nosotros siguen siendo pensamientos de paz. Sus prop\u00f3sitos permanecen intactos incluso cuando nuestros planes se han venido abajo.     <\/p>\n<p>El hombre de aquella ambulancia no pod\u00eda ver lo que Dios a\u00fan pod\u00eda tener para \u00e9l. Y hay momentos en la vida de todos nosotros en que tampoco podemos verlo. El camino parece equivocado. La estaci\u00f3n ha durado demasiado. La vida que imagin\u00e1bamos y la que vivimos apenas se parecen.    <\/p>\n<p>Pero Dios no te ha perdido de vista en el desv\u00edo. Sus pensamientos hacia ti no han cambiado con tus circunstancias. El final esperado que \u00c9l ha planeado sigue por delante, aunque t\u00fa todav\u00eda no puedas verlo desde donde est\u00e1s.  <\/p>\n<p>Conf\u00eda en Aquel que conoce los planes. Incluso aqu\u00ed. Incluso ahora.  <\/p>\n<div>\n<hr>\n<\/div>\n<p>Si este Devocional te ha encontrado donde est\u00e1s hoy, no est\u00e1s solo. Alguien m\u00e1s tambi\u00e9n necesita este mismo aliento. <\/p>\n<p>Another Well Ministries se sostiene gracias a lectores como t\u00fa. Cuando das, ayudas a poner La Palabra de Dios en la vida de los dem\u00e1s, a menudo en el momento exacto en que m\u00e1s la necesitan. <\/p>\n<p>Si quieres formar parte de ello, \u00bfconsiderar\u00edas en oraci\u00f3n convertirte en socio mensual?<\/p>\n<p>\u2192 Apoya este Ministerio: <a href=\"https:\/\/anotherwell.org\/es\/donar\/\">AnotherWell.org\/donate<\/a><\/p>\n<div>\n<hr>\n<\/div>\n<p>Estos devocionales est\u00e1n escritos para animarte, desafiarte y apoyarte en tu camino con Dios. Si son significativos para ti, puedes Suscribirte y recibirlos por correo electr\u00f3nico. <\/p>\n<p class=\"button-wrapper\" data-attrs=\"{\" url=\"\" data-component-name=\"ButtonCreateButton\"><a class=\"button primary button-wrapper\" href=\"https:\/\/anotherwell.org\/es\/suscribirse-a-another-well-ministries\/\"><span>Suscribirse<\/span><\/a><\/p>\n<div>\n<hr>\n<\/div>\n<h4><strong>Acerca de Another Well Ministries<\/strong><\/h4>\n<p>Another Well Ministries existe para ayudar a la gente a ir m\u00e1s despacio, escuchar profundamente y encontrar a Dios en los lugares ordinarios de la vida. Mediante devocionales, reflexiones y recursos espirituales, intentamos crear un espacio para que la fe se forme con honestidad, gracia y esperanza. <\/p>\n<p>Para saber m\u00e1s sobre el coraz\u00f3n del Ministerio o explorar recursos adicionales, visita <a href=\"https:\/\/www.anotherwell.org\/\">anotherwell.org<\/a>.<\/p>\n<p class=\"button-wrapper\" data-attrs=\"{\" url=\"\" data-component-name=\"ButtonCreateButton\"><a class=\"button primary button-wrapper\" href=\"https:\/\/digginganotherwell.substack.com\/p\/when-blessing-becomes-a-distraction?utm_source=substack&amp;utm_medium=email&amp;utm_content=share&amp;action=share&amp;token=eyJ1c2VyX2lkIjoyOTE5NjQzMjcsInBvc3RfaWQiOjE5MTE5OTQ3MiwiaWF0IjoxNzc2NjIwNDMyLCJleHAiOjE3NzkyMTI0MzIsImlzcyI6InB1Yi0zNDI4MDYxIiwic3ViIjoicG9zdC1yZWFjdGlvbiJ9.Zdp2PNDmPLelh7Z9RYzwipPlLLcdCECexBMYTVXkrUs\" rel=\"noopener\"><span>Compartir<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Porque yo conozco los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Yahveh, pensamientos de paz y no de mal, para [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":9,"featured_media":9605,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"site-sidebar-layout":"default","site-content-layout":"","ast-site-content-layout":"default","site-content-style":"default","site-sidebar-style":"default","ast-global-header-display":"","ast-banner-title-visibility":"","ast-main-header-display":"","ast-hfb-above-header-display":"","ast-hfb-below-header-display":"","ast-hfb-mobile-header-display":"","site-post-title":"","ast-breadcrumbs-content":"","ast-featured-img":"","footer-sml-layout":"","ast-disable-related-posts":"","theme-transparent-header-meta":"","adv-header-id-meta":"","stick-header-meta":"","header-above-stick-meta":"","header-main-stick-meta":"","header-below-stick-meta":"","astra-migrate-meta-layouts":"default","ast-page-background-enabled":"default","ast-page-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"ast-content-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-4)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"var(--ast-global-color-4)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"var(--ast-global-color-4)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"footnotes":""},"categories":[2114],"tags":[],"class_list":["post-9604","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-devocionales"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/anotherwell.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9604","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/anotherwell.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/anotherwell.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/anotherwell.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/9"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/anotherwell.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=9604"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/anotherwell.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9604\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/anotherwell.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/9605"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/anotherwell.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=9604"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/anotherwell.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=9604"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/anotherwell.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=9604"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}