{"id":10254,"date":"2026-10-18T08:43:02","date_gmt":"2026-10-18T12:43:02","guid":{"rendered":"https:\/\/anotherwell.org\/2026\/10\/18\/la-evidencia-de-su-denuedo\/"},"modified":"2026-10-18T08:43:46","modified_gmt":"2026-10-18T12:43:46","slug":"la-evidencia-de-su-denuedo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/anotherwell.org\/es\/2026\/10\/18\/la-evidencia-de-su-denuedo\/","title":{"rendered":"La evidencia de su denuedo"},"content":{"rendered":"<p><em><span>Y ahora, Se\u00f1or, mira sus amenazas; y concede a tus siervos que, con todo denuedo, hablen tu palabra. \u2014 Hechos 4:29<\/span><\/em><\/p>\n<p>Ha habido algunos momentos en mi vida en los que fui testigo de algo que me exig\u00eda alzar la voz. Recuerdo estar sentado en una reuni\u00f3n en la que estaba a punto de tomarse una decisi\u00f3n importante. A medida que avanzaba la conversaci\u00f3n, se me hizo evidente que se estaba pasando por alto algo fundamental. La decisi\u00f3n, de llevarse a cabo, acarrear\u00eda consecuencias negativas no previstas para alguien que no ten\u00eda voz en la sala. Todos los dem\u00e1s parec\u00edan avanzar en la misma direcci\u00f3n. El impulso era claro. El acuerdo iba tomando forma.<\/p>\n<p>Pero yo no estaba de acuerdo. Me inquietaba que esa posible consecuencia quedara sin abordar. Y as\u00ed que habl\u00e9. No en voz alta. No de forma agresiva. Sino con claridad y de manera directa sobre lo que ve\u00eda y por qu\u00e9 cre\u00eda que era necesario reconsiderar la decisi\u00f3n.<\/p>\n<p>Esos momentos nunca son del todo c\u00f3modos. Una sala llena de consenso es algo poderoso contra lo que oponerse. Pero hay cosas que deben decirse, independientemente de hacia d\u00f3nde se incline la sala.<\/p>\n<p>Pedro y Juan acababan de vivir una versi\u00f3n de ese momento con mucho m\u00e1s en juego. Hab\u00edan sido arrestados. Hab\u00edan comparecido ante el Sanedr\u00edn, la autoridad religiosa m\u00e1s poderosa de Jerusal\u00e9n, y hab\u00edan sido amenazados con palabras claras y graves. Dejad de hablar en el nombre de Jes\u00fas. La orden era inequ\u00edvoca. La autoridad que la respaldaba era real. Y cuando por fin fueron puestos en libertad y regresaron con los dem\u00e1s creyentes, todos los que estaban en aquella sala ten\u00edan motivos para sentir el peso de lo que acababa de suceder.<\/p>\n<p>Su oraci\u00f3n es una de las m\u00e1s notables de toda la Escritura. No oraron pidiendo protecci\u00f3n. No oraron por una temporada de calma ni por menos oposici\u00f3n. Miraron las amenazas que acababan de recibir y oraron pidiendo m\u00e1s denuedo. Concede a tus siervos que, con todo denuedo, hablen tu palabra.<\/p>\n<p>Esa respuesta solo es posible en personas que han pasado mucho tiempo con Jes\u00fas. Es el mismo Pedro que hab\u00eda negado conocer a Jes\u00fas tres veces junto a un fuego porque una criada lo reconoci\u00f3. El mismo hombre que se hab\u00eda escondido tras una puerta cerrada con llave despu\u00e9s de la crucifixi\u00f3n, por miedo. Algo hab\u00eda ocurrido entre aquel Pedro asustado, que se ocultaba, y el que se plant\u00f3 ante el consejo y dijo: No podemos dejar de hablar de lo que hemos visto y o\u00eddo.<\/p>\n<p>Ese algo fue tiempo con Jes\u00fas. A\u00f1os observando c\u00f3mo \u00c9l afrontaba la oposici\u00f3n. Viendo c\u00f3mo dec\u00eda la verdad sin acomodarla para hacerla m\u00e1s c\u00f3moda al p\u00fablico. Vi\u00e9ndole mantenerse firme en salas donde el consenso estaba equivocado y decir lo que deb\u00eda decirse, costara lo que costara.<\/p>\n<p>El denuedo no es la ausencia de miedo. Es la disposici\u00f3n a hablar y actuar a pesar de \u00e9l, porque lo que usted tiene que decir es m\u00e1s importante que lo que podr\u00eda costarle decirlo.<\/p>\n<p>Una vida con Jes\u00fas produce ese tipo de valent\u00eda. No temeridad. No la confrontaci\u00f3n agresiva que confunde el volumen con la convicci\u00f3n. El denuedo sereno y asentado de quien sabe lo que ha visto y o\u00eddo, y no puede ser persuadido para guardar silencio al respecto.<\/p>\n<p>\u00bfEn qu\u00e9 ha estado el miedo manteni\u00e9ndole callado acerca de algo que Dios le ha llamado a decir? Pedro y Juan no oraron por menos oposici\u00f3n. Oraron por m\u00e1s denuedo para hablar en medio de ella.<\/p>\n<p>Esa oraci\u00f3n sigue estando disponible. Y el Dios que la respondi\u00f3 entonces es el mismo Dios que escucha ahora. El denuedo no es la ausencia de miedo. Es la decisi\u00f3n de que lo que debe decirse importa m\u00e1s que lo que cuesta decirlo.<\/p>\n<div>\n<hr>\n<\/div>\n<p class=\"button-wrapper\" data-attrs=\"{\"url\":\"https:\/\/anotherwell.org\/subscribe\/\",\"text\":\"Subscribe\",\"action\":null,\"class\":null}\" data-component-name=\"ButtonCreateButton\"><a class=\"button primary\" href=\"https:\/\/anotherwell.org\/es\/suscribirse-a-another-well-ministries\/\"><span>Suscribirse<\/span><\/a><\/p>\n<p><strong>Puede ayudar a Another Well sin dar nada extra<\/strong><\/p>\n<p>Apoyar a Another Well Ministries no siempre significa hacer una donaci\u00f3n. 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